jueves, 3 de noviembre de 2016

~Lo bonito de octubre~


No tengo tiempo para comer, dormir bien y menos para ver a mis chinos sin culpabilidad, pero acá estoy: dándoles la lata de mis favoritos de octubre. 

Una banda: BTS


Los comeback para las fanáticas del keipop son algo así como Navidad, noche de brujas y San Valentín: todo junto. La emoción, la espera y la fiesta, que traen los comeback solo podrían ser una idea digna de la creatividad extraña de los chinos (cuando digo chinos, me refiero con amor a los coreanos. Pa´que vayan cachando la jerga keipopers.). Los comeback son el regreso: cuando los grupos de ídolos vuelven a las pistas con nuevo trabajo. El nuevo disco (que por lo general es uno, pero en mil versiones), llega acompañado de videos llenos de significados místicos. Semanas antes, sus compañías lanzan teaser para dejar a las fans con el corazón a dos manos, llorando y sufriendo mientras inventan teorías. Las canciones, los videos y hasta los vestuarios y cambios de color en el pelo, forman parte de un concepto. Los chinos no inventan nada porque sí. Detrás hay toda una maquinación de historias que unen todo el trabajo de la banda.
Este mes BTS regresó con un nuevo comeback y fueron la sensación del bloque. Han ganado un montón de premios y, como siempre, la verdad, han dejado el keipop súper bien parado a nivel internacional. Wings, su nuevo disco, está vinculado al libro Demian. Hecho que ha causado que las Armys (como se hacen llamar las fanáticas del grupo) hayan aumentado las ventas de la novela para así poder entender el concepto.
Yo lo amé. Me sumo a la histeria. 

Mis canciones favoritas:



Una canción: Mr. Potter - DIA


Nunca en mi vida había visto a estas niñas. Fue gracias a Inkigayo que me obsesioné por días con la canción y la escuché mil veces, en reiteradas ocasiones, para matar las ansias obsesivas por bailarla. 

Aquí para escucharla y ver su baile.

Una serie: La pequeña casa en la pradera



Soy casi the real fan. He visto casi todas las temporadas y me sé casi todas las historias. Siempre me da rabieta cuando cacho su idea patriarcal de familia, donde el hombre es el proveedor y el macho alfa de la casa, pero se me pasa cuando muestran lo lindos que son los Ingalls. Sus valores bonitos son todo lo que anhelo en las personas. Siempre que aparece Michael Landon, en su papel de Charles Ingalls, y les enseña cosas bacanas a sus hijas, me emociono y quiero evangelizar a todo el mundo para que vea la serie y se convierta en un mejor ser humano. 

Una película: Almost Famous


He visto esta película mil ochorrocientas veces, pero este mes la vi por primera vez con otros ojos: ojos de sufrimiento periodístico. Para quienes nunca la han visto ni saben de qué se trata, se las resumiré en la buena onda: sin spoilear tanto. El protagonista es un joven al que le gusta escribir, sobre todo historias de bandas de rock. Por un encargo de la revista Rolling Stone, sin él ser periodista, y menos aún haber salido del colegio, el chiquillo, que es muy capo a decir verdad, debe seguir, vivir e inmiscuirse en el tiempo de los miembros de un grupo.  Se las sufre todas. Se enamora de una groupie de la banda. Nunca le quieren dar las entrevistas y se forma una extraña relación con sus entrevistados. Digo que esta vez miré Almost Famous con otros ojos, porque recordé cuando una profesora, en primer año de universidad, nos digo que, si no estábamos dispuestos a humillarnos, abortáramos misión con el periodismo. Por lo mismo, sentí empatía por el personaje principal. Las ansias por encontrar una buena historia. La prisa de los editores. Las fuentes que no te quieren hablar. Las fuentes que te humillan y disponen de tu vida y tiempo como si no tuviésemos nada mejor que hacer que estar siguiéndolos. Pero, aun así, hay algo placentero en perseguir los relatos que pueden ser contados.

@Camilaacuatica




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