domingo, 31 de enero de 2016

InstaEnero: Qué calor de locos, nena ♫




1.- Hola (*˘ε˘*)
2.- El batido de guindas con banana y el pan con huevo fueron la sensación de enero
3.- Calzones rotos para la lluvia de verano 
4.-  De güata al pasto después del trote


1.- Heladitos caseros ❤
2.- Pedalear mucho e ir lejos
3.- Comenzar en la playa siempre es mejor
4.- El pajarito nuevo de la pandilla. Marraqueto y su primer paseo en bicicleta ❤

Ni truenos ni relámpagos impidieron que el año pasado resumiera lo mejor de cada mes en fotos. Este año espero que no sea la excepción y cruzo los dedos para eso. 
Enero se deshizo de lo que ya no hacía falta y trajo consigo todo lo que necesitaba ¿Su año cómo comenzó? Juéguensela por partir bien, arriesgándose por lo que quieren.  Sean felices comiendo papas fritas y perdices ♡(˘⌣˘ ).

@Camilaacuatica




sábado, 16 de enero de 2016

Intercambios equivalentes


Es mejor tener amigos que plata y las buenas ideas e intenciones se imitan siempre y cuando le demos créditos al autor. Los propósitos de los amigos que he ganado merecen ser nombrados y conocidos, pero guardaré sus identidades porque con misticismo la vida me es más bonita. Hace algún tiempo, uno de ellos, después de prestarme un libro, me habló de los intercambios equivalentes: recibir y dar algo a cambio. Algo que equivaliera a lo dado. Mi amigo transformó el término alquimista del “intercambio equivalente”, que dice que para obtener lo que queremos debemos dar algo similar. Su intención es, pienso, perdurar en el otro. Hacer recuerdos y crear un vínculo. No solo por un bien propio. Casi como una cadena infinita de favores y retribuciones. 


Esta entrada es para invitarlos a sumarse a los intercambios equivalentes; huir del individualismo y falta de empatía de las que muchos estamos descontentos. Es necesario ser un poco más amables con el resto. Si alguien hace algo por nosotros, prestarnos algo o un favor, retribuyámoslo de alguna forma,  material o simbólicamente, dando algo significativo. Es una forma de evitar contagiarse con la mala onda y ser más atentos con los demás. Agradeciendo las cosas bacanes que hacen por nosotros. 

Cariños para todos. Espero que no se achicharren ni se congelen, en donde sea que estén. Sean felices y coman perdices. También, saludos al bacán de mi amigo.  

@Camilaacuatica









sábado, 9 de enero de 2016

Ni tan a tontas y a locas



Mi mamá siempre dice: “uno propone y tatita dios dispone”.  Y no sé si es cierto. No sé si tatita dios tiene ganas y tiempo para inmiscuirse en las situaciones de nuestras vidas y en el libre albedrio.  Tampoco sé si tatita dios tiene todos esos súper poderes de los que se hablan. Lo que sí sé y sí  comparto es que a veces no debemos planificarnos tanto.  Siempre puede pasar que ¡Puaf!, nuestros planes se van lejos, se nos rompe el corazón y nos morimos un rato.

Soy bastante cínica al decirles que no se organicen tanto, porque soy de aquellas personas que anota todo lo que debe hacer -mucho Toc y mucho temor a olvidar-. Sin embargo, a pesar de que Pedrito Engel me aconsejó  que para este año debo dejar que todo “fluya”, he ideado una estrategia para vivir ni tan a tontas y a locas, gozando la buena vida y la poca vergüenza, pero siempre con objetivos muy realistas.

Mi plan  está dividido en dos partes: “cosas que debería hacer en la semana” y “cosas que debería hacer antes de irme al cielo”. Escribir lo que me gustaría vivir. Mis metas semanales serán humildes: ver los videos que me faltan de la Frannerd, echarle aire a la rueda de la bici, salir a pasear en bici, juntarme con Pedro, Juan y Diego, comer helado, hacer ejercicio para botar el helado, ver los doramas que hace rato me han estado seduciendo y hacer galletas. Cuando pienso en lo que me gustaría vivir antes del cielo, me pongo más seria: pesar siempre 50 kilos,  convertirme en  bailarina de girly style, adoptar a un gato, adoptar a un perro, ir a Corea, ir a Japón, viajar mucho, comerme un completo, ver todos los doramas que existan, trabajar por amor y dinero, vivir sola, enamorarme de un bacán, ser menos gruñona e ir a algún concierto de Daddy Yankee.

La idea de los “Objetivos semanales” la he visto en algunos blogs, pero en muchos suele destacarse lo profesional y/o académico, antes que las cosas simples y tontas que pueden hacernos felices. Es por eso que apelo a pensar, escribir y vivir todo aquello que nos guste.

@Camilaacuatica