Hice el colach más chabacano que
pude para contarles las enseñanzas cósmicas que recibí de Adele, Taylor Swift y
mi amado youtuber favorito, David
Montoya. Lucrar fue lo que me faltó para superar a los falsos amores de mi
vida. Tal como lo hicieron los personajes ya mencionados. De qué sirve un
corazón roto sin algo a cambio. Muchos creen que lo bueno de convertirse en un estropajo,
lleno de dolores emocionales a causa del desamor, es aprender a cómo mejorar
para una relación futura. Y sí, quizás tienen razón. El llanto y la frustración
emo no valen la pena sin la esperanza
de un nuevo amor que te haga un cambio de luces mucho mejor que el que pasó. Un
trecetreceo pulento y no mediocre;
eterno y no precoz. Lleno de papas fritas, paseos en bicicletas e idioteces de
gente inlove. Y, en este caso, como
la sabia Taylor Swift, por premios, muchas ventas de discos y piscinas llenas
de dólares, bling bling y ropa de diseñador bacán.
Escribo esto porque el otro día
leí una entrevista a Amalia Andrade, una mujer colombiana que escribió el libro
Uno siempre cambia al amor de su vida
(por otro amor o por otra vida). Les mentiría si les dijera dónde leí el
artículo porque no lo recuerdo. Pero, para compensar mis carencias de memoria y
falta de sueño, les resumiré lo más importante de todo lo que dijo. Amalia
confesó descubrir la técnica infalible para que un corazón roto sea éxito en
ventas, tal como lo hizo Adele después de que la patearon. La gracia está en
exteriorizar el dolor de forma creativa: inventarse un negocio. Taylor y Adele
escriben canciones corta venas y se hacen millonarias. David Montoya escribe un
libro pelando a los ex y asegurándonos que de amor no se muere. La clave del
éxito: sufrir y crear; hacer la catarsis necesaria y generar plata.
No sé si será la mejor de las opciones,
pero la encuentro victoriosa. A mí, personalmente, no sé me da bien repartir
por el mundo mis desdichas, pero sí creo necesario compartirles esta estrategia
que está generando dinero en el mundo. Taylor Swift les dedica canciones y
discos a todos sus ex pretendientes y se llena de mansiones, viajes, ropa linda
y más pololos. Adele escribió desde las tripas lo muerta que se sentía después
que la mandaran lejos y ahora es una de las cantantes más influyentes del
último tiempo. Piénselo: ¿De qué manera puedo echar afuera todo lo que siento
por mis pololos/pololas pasados/pasadas y hacerme millonario/millonaria en el
intento? El sistema capitalista da para mucho. Algunos optan por poncearse a lo que se mueva, liberar
frustraciones, sobre todo sexuales, con quien acepte las reglas de una amistad follativa, otros prefieren el
descontrol: copetes, drogas y rock&roll, algunos se ponen en plan “Comer, rezar
y amar”; gimnasio y vida espiritual, un resto escoge hiperventilar y dar la
pena por redes sociales y, algunos pocos, los que cacharon las claves de la
ganancia: armar un negocio. Los aplaudo. Aguante por la eternidad mi santísima trinidad
del broken heart business.
Y recuerden:
@Camilaacuatica