Me gusta cuando suenan los techos
con la lluvia. Que las hojas se peguen en el piso. Sacar la
lengua cuando caen gotas. Caminar sin paraguas. Tomar smothies que me congelen. Andar con zapatillas y sin calcetines. La
espera por el regreso del niño godzilla se me ha hecho eterna. La espera
por el azul brillante y eléctrico del
cielo después del temporal se me ha hecho bonita con los calzones rotos y los
paseos en bicicleta. No puedo quejarme cuando nada brilla y todo se moja, porque
no extraño nada más que mi cama y mis lápices.
Les aconsejo que vean Totoro y
que también apaguen las luces, se tapen hasta las orejas y escuchen los
truenos.
Y que escuchen:
Disfruten la lluvia.

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