Hace algunos días murió la
Batona, una de las perritas que tuve desde que yo era muy chica. He querido
mucho creer que todos los perritos se van al cielo, incluso ella que aplastó a
la única camada de cachorros que tuvo en su vida. Desde que no está, muchas
cosas se han vuelto extrañas. También muchas otras han aparecido –o
desaparecido- para darme un remezón de los buenos, bonitos, pero de los que
cuestan caro. Aterrizar, la realidad y los porrazos, suelen ser necesarios para
volver a cobrar fuerzas; armarse. Que la Batona se haya ido al cielo aparte de
ser un balazo directo al corazón, fue volver a pensar en “salta por la ventana,
valiente”, una de las mejores frases que he escuchado en una película. He
vuelto a un proceso de hallazgos cósmicos e intergalácticos, en donde ser
valiente es importante. En donde el presente y lo que pasará al día siguiente
cobra tanto valor como los recuerdos. En relación a todo esto que me ha pasado,
las casualidades han sido provechosas y he sabido tomar ventaja de ellas.
Personas, libros, bandas y películas se han asomado para mí. Y me sentiría muy
egoísta si no las compartiera.
Las Putas asesinas- Roberto
Bolaño
Viajo todos los días leyendo a
Bolaño y a sus putas asesinas. Los cuentos de este libro me dejan mirando la
ventana del Metro sin pestañear. He comenzado a admirar a Bolaño y su extraña
forma de hacer que lo envidie. Elegirlo ha sido un acierto. Todo lo que he
leído –me queda poco para terminarlo- me ha hecho querer leer en voz alta.
Leerlo me ha hecho auto-exiliarme de mí y el mundo. Las dimensiones paralelas
que solo aparecen cuando lees con gusto, me han hecho ensimismarme en
sensaciones de calma; algo así como una bonita abducción. Dedicarle tiempo a
leer algo que me interesa, suele ayudarme en las transiciones de tiempo,
espacio y piel. Quizás sea un cliché, pero al menos para mí es uno de los
necesarios.
Now is Good
Desde que vi esta película quise
ser aún más valiente y hacer todo lo que se me ocurra. Las personas solemos
ignorar la muerte cuando no estamos enfermas. Pasamos por alto el valor de
arriesgarse por lo que se quiere; con la flojera y cobardía eterna de dejar
todo para un futuro que quizás no llegue. A veces no está demás despabilar y
vivir como si fuesen los últimos días de nuestra vida.
Now is Good es una película
bella. He visto un par con tramas similares, pero esta es realmente muy bonita.
Además, el guion y “él”, el personaje principal, me hicieron llorar sangre. Now
is Good muestra la historia de Tessa, una joven con cáncer que decide crear una
lista de cosas por hacer antes de morir: bailar toda la noche, probar drogas,
tener sexo y robar. La película maneja muy bien las emociones de los
espectadores. Liga escenas super fuertes con frases maravillosas que te dan
cachetadas de irrealidad. Además, creo, a modo personal, que Dakota Fanning,
supo muy bien cómo llevar la idea de la muerte al límite. Muy pocas veces he
sentido la angustia de un personaje ficticio queriendo huir de la enfermedad
para sentirse viva. De verdad la recomiendo muchísimo. Dudo que pase en vano
por sus vidas.
Frase favorita:
"I want you to be with me into the dark. To hold me. To keep loving me. To help me when i get scared... to come right to the edge and see what´s there".
Pinche aquí para verla.
Stolen Summer
Hace dos años vi esta película y
causó tanto en mi como lo hizo ahora. Hay mucha sinceridad cuando se dice que
leer un libro o ver una película por segunda vez trae sensaciones distintas.
Ver Stolen Summer, mucho tiempo después, ya más grande, con mucha agua corrida bajo
el puente, me ha sido provechoso. La película trata sobre un niño finlandés
católico que asustado por las constantes amenazas de irse al infierno por la
monja de su colegio, decide comenzar una “cruzada” para remediar ese terrible
destino. Así es como conoce al hijo enfermo de cáncer del rabino de la sinagoga
de su barrio. Y como los judíos no creen en Jesús ni en el cielo, el niño
intenta ayudar al hijo del rabino, superando una serie de pruebas físicas, a
ganarse un lugar en el cielo para cuando se muera.
Más allá de la culpabilidad
religiosa que quizás pueda interpretarse, Stolen Summer me hizo pensar en lo
bonito que es querer “ser mejor” y preocuparse por cosas que muchas veces pasan
inadvertidas. Muchas veces las realidades de otros nos son tan ajenas que
pasamos por el lado de ellas sin considerarlas. Nos lamentamos de sus penas,
pero poco y nada hacemos por contribuir – de la forma que sea- en sus vidas.
Intentemos no pasar por las vidas
de las personas sin dejar algo bueno ❤
@Camilaacuatica




No hay comentarios:
Publicar un comentario